Pruebas diagnósticas

Cuando hay sospecha de tener asma se piden algunas pruebas para confirmarlo.

Las pruebas más comunes son la espirometría, las pruebas de alergia o prick test,  FENO y  en algunos casos pruebas de provocación bronquial.

La prueba estrella es la espirometría, con ella se mide y se obtiene información sobre la capacidad y la función pulmonar. Es una prueba sencilla que consiste en soplar por una boquilla el máximo aire y con la máxima fuerza posible.

Aunque es una prueba sencilla, es importante hacerla bien, y conseguir una buena maniobra, o un buen soplido, que cumpla una serie de normas que los sanitarios debemos tener en cuenta para que ese soplido nos valga y poder valorar después el resultado.

Por este motivo muchas veces somos tan pesados y repetimos tantas veces los soplidos y animamos para que se sople fuerte y más, más y más.

Para hacer la prueba no es necesario estar en ayunas, si es una persona fumadora no debe haber fumado dos horas antes y si toma inhaladores no tomarlos desde la noche anterior.

Para hacer la prueba, se necesita poner el peso, la talla, fecha de nacimiento y sexo, en algunos espirómetros también la raza, ademas de los datos personales.

Ponemos una pinza en la nariz y sentado con la espalda recta le daremos las indicaciones para empezar:

LLene el pecho de aire y sople fuerte….y siga siga siga….descanse.

Aquí dejo un vídeo de la SEPAR( Sociedad Española de Neumología) donde podeis ver cómo se hace una espirometría.

Además de la capacidad vital forzada que es la cantidad total de aire expulsado hay una medida que sirve para ver el grado de obstrucción de los bronquios, es el VEMS o FEV1, es la cantidad de aire que se puede expulsar en un segundo. Cuando el bronquio está cerrado la salida del aire es más lenta.

Normalmente se hace una primera espirometría( mínimo de tres buenas maniobras), damos un inhalador,que en la mayoría de los casos es un broncodilatador de acción rápida, esperamos 20 minutos y se vuelve hacer otra espirometría. Después se compara con la anterior para ver si hay mejoría. Una espirometría es positiva cuando hay un aumento del 12% y 200 ml en el FEV1, esto confirma que hay reversibilidad, es decir el bronquio que está inflamado y cerrado por constricción mejora con el broncodilatador. Esta es una de las características del asma.

El prick test o pruebas de alergia es una prueba también muy sencilla y no dolorosa.

Sentados en postura cómoda, limpiamos los antebrazos con alcohol para quitar la grasa de la piel.  Se ponen unas gotas de los diferentes alérgenos, los que vamos a estudiar, en el o los antebrazos y después con una lanceta se presiona un segundo, así vamos marcando cada gota con una lanceta diferente para que actúe la solución. Además de los alérgenos ponemos una gota de control negativo que es una solución salina y otra gota de control positivo que es de histamina.

Si hay sensibilización a algún alérgeno se comienza a poner rojo y a picar, no hay que rascarse porque se cambiaría el resultado, se llega a producir un habón igual que cuando nos pica un mosquito. El punto donde hemos puesto el control de histamina también comienza a picar y se produce un habón.

A los 15-20 minutos medimos los habones para ver las repuestas a las diferentes soluciones.

prick test   Habones que se forman cuando hay respuesta positiva.

Para hacer esta prueba es necesario haber retirado la medicación antihistamínica.

El FENO( fracción de óxido nítrico exhalado) mide la inflamación bronquial. Es más fácil de hacer que la espirometría. consiste en una inspiración profunda y espirar por una boquilla.

Las células de las vías aéreas producen óxido nítrico, y cuando se inflaman se aumenta la producción de este gas.

Hay que tener en cuenta que el alcohol, la cafeína y el tabaco disminuyen los valores de este gas.

Prueba de provocación bronquial

Con esta prueba se mide la respuesta bronquial al inhalar ciertas substancias, como la metacolina o la histamina.

Se empieza con una espirometría y se va inhalando de forma controlada la substancia con la que se vaya hacer el estudio. Esperamos 2-3 minutos y se hace otra espirometría, así vamos aumentando la dosis inhalada y viendo la respuesta con espirometrías. Si hay un descenso del 20% se da por finalizada la prueba dando un inhalador broncodilatador de acción rápida, esperamos como en una espirometría normal para comprobar que se haya vuelto a la normalidad. Cuando no hay respuesta, es decir no hay cambios en la espirometría una vez inhaladas las dosis necesarias también se da el broncodilatador y se hace la siguiente espirometría a los 20 minutos.

Igual que para una espirometría no hay que tomar los inhaladores desde la noche anterior, y no haber fumado 2 horas antes, y no es necesario estar en ayunas. Evitar café, té, y bebidas excitantes.