Neumonía

La neumonía es una infección que produce inflamación y daño en el tejido pulmonar. En los alvéolos, que son los pequeños sacos que hay al final de los bronquios,  es donde se produce el intercambio de oxigeno, pero estos al infectarse  se inflaman y llenan de pus o líquido y esto altera el intercambio de gases.

Puede estar causada por distintos gérmenes como bacterias, virus y hongos, estos últimos con menos frecuencia. Aunque no todas las neumonías producen los mismos síntomas, es habitual tener fiebre, tos, dolor en el pecho o a un costado al respirar y que empeora al toser, falta de apetito, cansancio, malestar general, también puede haber náuseas, vómitos y diarreas y en algunos casos confusión mental.

Es una enfermedad frecuente en niños, aquí hablaré de la neumonía en adultos, pero si quiere información sobre la neumonía en niños, además de consultar con su equipo de salud, puede encontrar más información en  Para padres de la Asociación Española de Pediatría    El portal de las vacunas en Asociación Española de Pediatría    El blog de Lucia mi pediatra

Hay diferentes tipos de neumonías, dependiendo de dónde o cómo se adquiera la enfermedad decimos que:

  • Neumonía adquirida en la comunidad (NAC) es la que se adquiere fuera del hospital, y es de la que hablaré en esta entrada.
  • Neumonía hospitalaria es la adquirida en un ingreso hospitalario, aparece a las 48-72 horas después de un ingreso. Esta neumonía puede ser más grave ya que los gérmenes que la producen suelen ser más resistentes a los antibióticos y además la persona que la contrae, que ya está con alguna otra enfermedad, sus defensas suelen estar más bajas. La gravedad depende del microorganismo causante y del estado de salud previo de la persona que la padezca.
  • Neumonía por deficiencia del sistema inmunitario
  • Neumonía por aspiración, en algunos estados se puede  aspirar comida, bebida, vomito… esto puede ocurrir cuando hay una alteración del reflejo de la náusea, estados de coma, consumo excesivo de alcohol.

La bacteria que causa un gran número de neumonías es el neumococo (streptococcus pneumoniae), esta bacteria puede estar en la nariz y en la garganta de personas infectadas, es decir con enfermedad, o en personas portadoras sanas. Bien porque nuestras defensas estén bajas o porque el microorganismo sea especialmente fuerte o porque haya muchos será más fácil coger la enfermedad. Es la neumonía típica.

Se puede transmitir por una persona infectada al inhalar las gotas que esta expulsa al toser o estornudar.

Otras neumonías de presentación atípica son las causadas por el Mycoplasma pneumoniae o Legionella pneumophila, la tos suele ser menos productiva, menos fiebre, diarrea y vómitos.

Hay personas que tienen mayor riesgo de coger esta enfermedad:

  • Los mayores de 65 años
  • Personas fumadoras, el riesgo disminuye cuando se deja de fumar. Este riesgo no es solo por el daño que causa de una forma directa al pulmón sino que también en la boca tienen una mayor colonización  de bacterias y por las pequeñas aspiraciones que se hacen pueden infectar los pulmones.
  • La gripe, una de las complicaciones comunes de la gripe es la neumonía, por eso es tan importante la vacunación antigripal.
  • Enfermedades respiratorias
  • Diabetes
  • Enfermedades cardíacas
  • Enfermedades o situaciones en las que haya una bajada de defensas.
  • Enfermedades o procesos en los que haya una disminución en la capacidad de toser, la mucosidad que no puede ser expulsada se puede infectar.

Las personas no vacunadas de la gripe y de la vacuna antineumocócica y las personas fumadoras tienen más riesgo de tener neumonía.

Para el diagnóstico además del reconocimiento médico habitual le harán una radiografía de tórax. Otras pruebas que le pueden pedir es la recogida de esputos para ver que microorganísmo es el que le ha provocado la enfermedad, aunque en muchos casos no es necesario. Ya dependiendo del estado del paciente y de la evolución serán necesarias o no hacer otras pruebas, como análisis de sangre, de orina, estudios serológicos en neumonías atípicas, frotis nasofaríngeo, hemocultivo, cultivo del líquido pleural cuando hay derrame pleural, cultivo de broncoaspirado en casos más graves o en empeoramiento a pesar del tratamiento.

El tratamiento va dirigido a eliminar la infección y a prevenir complicaciones, el tratamiento es con antibióticos (excepto en las causadas por virus que se utiliza otra medicación), la elección del antibiótico depende de varios factores, debe confiar en su equipo de salud y tomar la medicación como le indiquen tanto en las dosis como en el tiempo indicadoLa aparición de la resistencia a ciertos antibióticos se debe principalmente al mal uso, dejar la medicación antes de haber curado la infección puede provocar una infección más grave.

La gravedad de la neumonía depende de varios factores, desde la extensión del pulmón que se ve afectado, de la agresividad de la infección y del estado previo de la persona que la padece. Una neumonía puede tratarse perfectamente en el domicilio, sin necesidad de ingresar en el hospital, haciendo el tratamiento por vía oral y siempre controlando la evolución, en el caso de empeorar o no responder al tratamiento es posible que se necesite ingresar en el hospital.

En personas que tienen más posibilidades de complicaciones, ya porque tenga alguna otra enfermedad previa o porque la neumonía sea más grave, podrían ser hospitalizadas desde el principio, tanto para el tratamiento que posiblemente sea intravenoso como para controlar más de cerca las posibles complicaciones que se puedan presentar.

Algunas complicaciones de la neumonía:

  • Bacteriemia, la infección llega al torrente sanguíneo y pude llegar a otros órganos, es una complicación grave que puede necesitar ingreso en UCI.
  • Derrame pleural
  • Abceso pulmonar
  • Neumonía necrotizante ( Staphylococcus aureus, Streptococcus pyogenes, Nocardia spp, Klebsiella pneumoniae y Streptococcus pneumoniae), poco frecuente.

 

La recuperación

Habitualmente se mejora al comenzar el tratamiento, unos tres o cinco días después  puede empezar a sentir que tiene menos síntomas como tos y fiebre, aunque en algunas personas queda una tos leve pero persistente durante bastante tiempo, un mes o más. El cansancio y el apetito empezará a mejorar en una semana aproximadamente, aunque para llegar al mismo estado que tenía antes de la enfermedad tarde un par de semanas, todo depende también del estado de salud previo.

Durante la recuperación es importante cuidarse, necesita descansar por la noche y durante el día si fuera necesario, esto no quiere decir que deba estar en cama, a no ser que así se lo haya indicado su médico. Levantarse y estar activo evitando cansarse demasiado y caminar es bueno para la recuperación, siempre adaptándose al ritmo de la enfermedad. Pida consejo a su equipo de salud.  Procure hacer una buena alimentación, si ha perdido el apetito es mejor hacer pequeñas comidas pero más frecuentes y beber líquido para evitar deshidratación.

¿Cómo podemos prevenir las neumonías?

  • Con la vacuna contra el neumococo. Pregunte a su equipo de salud.
  • Con la vacuna contra la gripe, una de las complicaciones de la gripe es la neumonía.
  • No fumar
  • Buena higiene bucal, la formación de placa bacteriana en la boca por una mala higiene aumenta el riesgo de tener neumonías por microaspiraciones que pueden llegar a los pulmones.
  • Las personas con enfermedades crónicas es conveniente evitar estar con otras personas tanto adultos como niños que estén pasando alguna infección respiratoria.
  • Buena alimentación y en general hábitos de vida saludable.
  • Evitar bebidas alcohólicas

 

 

 

 

Más información en:

PortalCLÍNIC

Enfermedades respiratorias (SEPAR)

Neumonía adquirida en la comunidad. Nueva normativa de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR)

OMS

Sociedad Española de Medicina Interna